Símbolos distintivos de la Iglesia Anglicana Ortodoxa

Escudo de armas de la Iglesia Anglicana Ortodoxa

LA CORONA: representa la corona con la que nuestro Señor ascendido es coronado, “Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos”. La corona simboliza la gloria que está reservada para aquellos que son victoriosos en Cristo. “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 Pedro 5:4).

EL CORDERO: representa al Cordero triunfante de Dios que “quita el pecado del mundo”. “que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 5:12-13).

LAS UVAS DE LA VID: representa a nuestro Señor y nuestra relación con Él. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5).

LA PALOMA: simboliza al Espíritu Santo, “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él” (Mateo 3:16).

LA ESTRELLA: es la estrella de la Epifanía, simboliza la revelación de Cristo a los gentiles. “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle… Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo” (Mateo 2: 1-2, 10).

LA CORONA DE ESPINAS: representa la corona de nuestro Señor en la cruz. “y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!” (Mateo 27:28-29).

LOS CLAVOS: estos representan aquellos con los que nuestro Señor fue clavado en la cruz, uno para cada mano, y uno para ambos pies. “Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (Juan 20:25).

EL SÍMBOLO DE LA IGLESIA ANGLICANA ORTODOXA:

El triángulo: el símbolo de la Santísima Trinidad es representativo de la letra “A” en “Anglicanismo”. Tiene una doble relevancia para el Alfa en el alfabeto griego. Cristo es ambos, la letra inicial, la última y todo lo demás. Él es la Palabra completa encarnada.

El círculo: simboliza la eternidad de Dios, y representa la letra “O” en “Ortodoxo”. Además, se refiere a la letra “Omega” del alfabeto griego. Cristo dijo, “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el final…” (Apocalipsis 1:8).

La letra “C”: representa a Cristo y al tiempo es la letra “C” con la que inicia la palabra “Church” que traduce “Iglesia”. Cristo es la persona central de la Trinidad. Aquí Él también está representado como la figura central.

La letra “C” es de color rojo que hace alusión a la Sangre de nuestro Salvador derramada por los pecados del mundo: “… sin derramamiento de Sangre no hay remisión” (Hebreos 9:22).

 “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención” (Hebreos 9: 11-12).

El símbolo de la sangre de Cristo está en el centro de nuestro Escudo de armas, como lo está en el centro de la fe cristiana. El sacrificio expiatorio de la Cruz efectúa la reconciliación entre nuestro Dios justo y el hombre pecador, y pone a disposición la gracia divina, que efectúa la regeneración del hombre: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 Pedro 3:18).

De manera muy significativa, el sacrificio expiatorio de nuestro Señor, que está en el centro de la fe cristiana, está representado por la letra “C” en el centro de nuestro escudo de armas, y se identifica con el nombre de nuestra iglesia.

Es así como en los símbolos de la fe cristiana, encontramos las letras AOC, que es la sigla para Anglican Orthodox Church y que traduce “Iglesia Anglicana Ortodoxa”.

Los colores en el símbolo central en nuestro escudo de armas significan:

Azul: fidelidad; Blanco: Pureza; Oro: Divinidad; Rojo: sacrificio.

EL FÉNIX: uno de los símbolos más utilizados por la cristiandad para representar la resurrección de nuestro Señor Jesucristo es el ave Fénix. Las historias sobre esta legendaria ave varían ligeramente. Según una versión de la leyenda del Fénix, esta ave que se parece un poco a un Águila, vive una edad de cuatrocientos a quinientos años, y luego recoge un nido de ramitas de olor dulce y especies, los cuales son incinerados por el sol (otra versión de la leyenda del ave dice que esto ocurre como efecto de abanicar sus alas), así el Fénix se consume en llamas. De las cenizas el ave vuelve a levantarse, es decir se recrea y rejuvenece para vivir otros quinientos años. Una leyenda diferente del ave Fénix, dice que esta habiendo alcanzado la edad de quinientos años, vuela a Heliópolis, Egipto, y se incinera en el altar mayor del templo. Cuando el sacerdote llega, encuentra entre las cenizas del altar, un pequeño gusano de sabor muy dulce. Este gusano se convierte en un ave, que alcanza su crecimiento completo al cuarto día, de esta forma el Fénix vuela lejos con su juventud renovada.

EL LEÓN DE LA TRIBU DE JUDÁ: El León de la tribu de Judá es uno de los símbolos más conocidos, de nuestro Señor. Hay varias variantes de la leyenda del León. El león fue pensado por los antiguos como alguien que podía borrar sus huellas con su cola para escapar del cazador. Así también, nuestro Señor ocultó su gloria de sus enemigos y cumplió la voluntad de su Padre a pesar de los malvados complots que cavilaban en su contra. Los antiguos creían que el León duerme con un ojo abierto. Entonces, también se dice que, “He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel” (Salmos 121:4). Debido a sus ojos cerrados, la gente de antaño pensó, que los cachorros de la leona nacieron muertos y fueron traídos a la vida al tercer día por aliento de la leona o la voz del león. De la misma manera, fue nuestro Señor llamado a vida al tercer día por la voz del Padre.

El León también abre los sellos del Libro de la Vida (Apocalipsis 5:5), y así se representa en muchas iglesias antiguas. “Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos”,

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS: simbólico de la justicia de Dios que es presenciado por el Espíritu Santo; la proclamación de la ley de Dios. “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno” (Romanos 7:12). “Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan” (Salmo 119:1-2).

EL CALIZ DE BENDICIÓN: el símbolo de la gracia de Dios y la nueva vida que está disponible en Cristo, a través de su sangre derramada en la cruz y recibida a través del Sacramento de la Santa Comunión. “De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama” (Lucas 22:20). “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” (Mateo 26:28). (Ver también en el Libro de Oración Común, la Página 20 y las lecturas bíblicas en Marcos 14:22-25; 1 Corintios 11:23-25).

LA BIBLIA Y LA LÁMPARA: La Biblia en la base del escudo nos recuerda que nuestra iglesia y nuestras vidas en la iglesia se basan en la Palabra de Dios. La lámpara nos recuerda que la Palabra de Dios se encuentra en la Biblia. “Tú eres mi lámpara, oh Jehová; Mi Dios alumbrará mis tinieblas” (2 Samuel 22:29).

LA CRUZ: la cruz en blanco cubre la cara del escudo, recordándonos la salvación, así la salvación que Dios nos da  la hizo en esa Cruz.

EL LEMA EN LA CINTA: “FIDE ET FORTITUDINE IN DEO”. Que traduce “FE Y CORAJE EN DIOS”.

La bandera de la Iglesia Anglicana Ortodoxa

Nuestra iglesia ha sido bendecida con una bandera. Nos permitimos explicarte su significado:

Las cuatro cruces en las esquinas representan el Evangelio, que estamos comprometidos en proclamar en los “cuatro rincones de la tierra”.

El triángulo de oro en el centro es el símbolo de la Santísima Trinidad, y una carta de presentación con la “A” de “Anglicano”.

La “A” también significa Alfa (Apocalipsis 1:8). Cristo es el primero en resucitar y estaba en Dios desde el principio (Juan 1:1).

Los círculos azules y dorados son simbólicos de la Eternidad de Dios y en nuestra carta de presentación son la letra “C” de la palabra en inglés “Church” que traduce iglesia.

La “C” en el centro del círculo también significa Cristo quien es central en la Trinidad. El círculo también aplica su significado para “Omega”, es decir, el fin y resumen de todas las cosas que Cristo fue y es (Apocalipsis 1:8).

Los colores significan:

Blanco representa la pureza, el azul la fidelidad.

Oro para la divinidad 

Rojo para el sacrificio, la Sangre de nuestro Salvador en la Cruz.

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