La Tentación de Cristo Sermón 3

Por el Reverendo Thomas Manton

El Reverendo Thomas Manton. Nació en Laurence Lydiard, Somerset, fue educado en Hart Hall, Oxford, donde se graduó como B.A. 1639, años después se hizo Doctor en Divinidades. Fue ordenado Diacono por el Obispo Joseph Hall de Norwich. Luego fue nombrado profesor de la ciudad de Collumpton en Devon. Posteriormente fue llamado a la parroquia de Stoke Newington en Middlesex en el invierno de 1644-1645. Participó de la Asamblea de Westminster y en la publicación de la Confesión de Fe, llegó a predicar ante el Parlamento en varias ocasiones. Oliver Cromwell lo nombró uno de sus capellanes, fue expulsado de su iglesia en 1662, comenzó a tener reuniones privadas en su casa, pero en 1670 fue encarcelado por esto. Aun en su encarcelamiento continuó predicando y escribiendo, al punto que predicaba a los prisioneros y a los encargados de la cárcel, llegando a ser responsable de las llaves de esta cuando el carcelero estaba ausente. Posteriormente predicó al Rey y defendió la libertad religiosa, murió en su cama en Londres con 57 años de edad. Sus obras teológicas se imprimieron en 22 volúmenes.

“Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.” Mateo 4:5-6

En esta segunda tentación te enseñaré – (1). La historia de ella; (2). Observaciones sobre ello.

I. La historia de ella, consta de,

1. Lo que Satanás hizo.

2. Lo que Satanás dijo.

3. El dolor de esta tentación.

1. Lo que él hizo: “Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo.” Aquí – (1). Tome nota y tenga en cuenta la base que el diablo eligió para este conflicto: “le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo.” Aquí al referirse a la ciudad Santa, está hablando de “Jerusalén”, porque este nombre se le da en otros pasajes de la Escritura, como Isaías 48:2, donde se llaman así mismo moradores de la santa ciudad, e Isaías 52:1, “oh Jerusalén, ciudad santa,” y en muchos otros pasajes. Esta ciudad fue llamada así, porque era el asiento de la adoración de Dios, y el lugar donde Dios manifestó la gracia de su presencia con su pueblo. Si preguntas, ¿Por qué aquí es llamada la ciudad santa, si es notable que fue una ciudad de sangre, la sede de toda maldad, en la que la ley de Dios era envilecida, su religión corrompida y contaminada? Yo respondo, sin embargo, estaba el templo del Señor. Algunas reliquias de hombres que fueron buenos y santos, algunas gracias, que todavía continuaban, y el único lugar que poseía al verdadero Dios, aunque con mucha corrupción. Así pues el lugar especial que el diablo eligió para este conflicto fue el pturigion tou ierou “el pináculo del templo” o “el extremo del templo”, es decir, el borde que estaba alrededor de la cubierta plana del templo, para evitar que cualquiera se caiga fácilmente, y que podía estar adornado con el pináculo o agujas, desde donde uno si podría caer fácilmente. (2.) ¿Cómo logró el diablo llevarlo hasta ahí? ¿Sería que Cristo fue llevado por el aire, o fue caminando, siguiéndolo por su propia voluntad? La última opción, parece ser tolerada por Lucas, donde leemos que, “le puso sobre el pináculo del templo, Lucas 4:9, Hgagen auton, pero la primera es preferida por la mayoría de intérpretes antiguos y modernos, y no sin razón. Pues es difícil creer que Cristo seguiría voluntariamente al diablo, y que incluso subiría a la cima del templo, para pararse sobre uno de sus pináculos, todo esto parece improbable, y además tomaría más tiempo de lo que se podría gastar en esta tentación. El que no obedeciera al diablo quien lo persuadía para que se arrojara, para no tentar a Dios, esto nos muestra que Él no hubiera subido voluntariamente, porque eso habría sido lo mismo que ceder a la tentación desde el comienzo hasta el momento de la confrontación. Probablemente, entonces a Satanás se le permitió llevarlo en el aire, sin causarle ningún daño conducirlo a Jerusalén, así le subió al pináculo del templo y una de sus murallas. Pero, ¿Cómo fue transportado Cristo en el aire? ¿De forma visible o invisible? La Escritura no nos revela esto, afirma lo ocurrido, pero no establece la manera en que se dio. Así pues, debemos creer lo que la Escritura afirma y reverenciar lo que no nos revela. Aquí se da un traslado real, un transporte de un lugar a otro, algo no imaginario, porque entonces, Cristo no habría estado en peligro. Y nuevamente debemos afirmar, esto no fue con violencia, fue voluntario, un llevar, no algo forzado, ya que el luchador es conducido al combate. De la misma manera, Él se dejó llevar a la muerte por los instrumentos de Satanás, de igual forma el diablo lo transportó de un lugar a otro. Los oficiales del sumo sacerdote tenían poder para llevarlo del jardín a Anás, de Anás a Caifás, de Caifás a Pilato, de Pilato a Herodes, de Herodes a Pilato nuevamente, y luego de Gabata al Gólgota, lo que no pudo ocurrir a menos que este poder les haya sido dado de arriba, como Cristo mismo le dice a Pilato en Juan 19:11. Entonces, Dios para su mayor gloria y nuestra instrucción, permitió este transporte, por lo tanto este traslado no debe imputarse a la debilidad de Cristo, sino a su paciencia, sometiéndose hasta llegar el momento en que pudiera experimentar todas las maquinaciones de Satanás. Este transporte no debe atribuirse a la fuerza del tentador, sino a su atrevimiento. Cristo no lo obedeció, sino que se sometió a la dispensación divina, y combatió con el tentador no sólo en el desierto, sino también en la ciudad Santa, y no es de extrañar que Cristo soportó al diablo para permitir que lo cargara, pues Él mismo sufrió los instrumentos diabólicos al ser crucificado.

2. Lo que el tentador le dijo, en el versículo 6 tome nota de lo siguiente – (1). De la tentación en sí, “Si eres Hijo de Dios, échate abajo.” (2). La razón sobre la cual sustentaba esta propuesta, “porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán,” etc.

[1]. La tentación en sí misma: “Si eres Hijo de Dios, échate abajo.” Señala que era la mota en el ojo del diablo que más le incomodaba, el hecho de que Cristo fuera declarado el Hijo de Dios, el Mesías y Salvador del mundo. Quería ponerlo a prueba ante la vista de toda Jerusalén, donde si llegaba a fracasar muriendo por la caída, los judíos lo considerarían un impostor, si Él lograba escapar de esto, se habría sometido a los métodos del diablo, y por lo tanto, se habría topado con los pecados anteriormente mencionados en la primera tentación, haciendo algo bajo la orden del diablo, o mostrando incredulidad a la Palabra de Dios, a menos que se manifestara con la prueba que Satanás requirió, y además esto también constituye una tentadora provocación a la divina providencia, ya que el camino ordinario era bajar las escaleras. Él lo incitaba a saltar y arrojarse sobre las murallas. Le quería hacer creer que bajar por las escaleras era un camino demasiado largo, de esta forma él pretende enseñarle un camino más corto, esto es, arrojarse y no temer a nadie, pues si Él fuera el Hijo de Dios lo podría hacer con toda seguridad. Pero principalmente Cristo no debía comenzar su ministerio por medio de milagros, sino de doctrina, no con una demostración de poder, sino con una demostración de sabiduría. El evangelio debía ser predicado primero, luego sellado y confirmado por medio de los milagros. Además los milagros de Cristo no debían ser ridículos, sino provechosos, no adecuados para la pompa, sino para instruir y servir de ayuda a los hombres, en lugar de ser meras exhibiciones para sorprenderlos. Ahora bien, esto desacreditaría el evangelio, si Cristo volara en el aire, por otra parte no debemos acudir a medios extraordinarios cuando los ordinarios están presentes.

Sólo antes de dejar este tema, observe que Satanás no se ofreció a arrojarlo, pues Dios no le permitió que hiciera esto, lo que realmente buscaba Satanás era conducir a Cristo al pecado. Si Satanás lo hubiera arrojado, sabía él que de esta forma no haría pecar a Cristo.

[2]. La razón sobre la cual sustentaba esta tentación. Está tomada de las Escrituras, “Porque escrito está, Pues a sus ángeles mandará acerca de ti.” Esto lo leemos en el Salmo 91: 11, 12 donde leemos lo siguiente: “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.”

Primero, observe la astucia del diablo al citar las Escrituras. El apóstol nos dice que Satanás suele vestirse como ángel de luz, 2 Corintios 11:14. También leemos que en una ocasión tomó el hábito y la apariencia de un profeta, 1 Samuel 28:18, de hecho él engaña más por la voz de Samuel que por la voz del dragón. Leemos Bathea toy Satana, Las profundidades de Satanás”, Apocalipsis 2:24. Aquí el vine como un iluminado divino, con una Biblia en su mano, y da un giro hacia el lugar de Cristo, aquí el enemigo de Dios viene con la Palabra de Dios, y disfraza la peor de las acciones con la mejor de las palabras, se opone a Dios con la Palabra de Dios, y tuerce su verdad para hacer tolerable una mentira. Al ser refutado por las Escrituras, él quiere traer al conflicto las Escrituras mismas, y aparenta reverenciar aquello que odia principalmente. Cristianos, nuestra lucha no es con un diablo tonto, que se mostrará con sus propios colores y su forma horrible, sino con un demonio devoto, que, por su parte puede pretender ser devoto.

Segundo. Tenga en cuenta la Escritura que él cita, esta es sumamente recomendable para consolar y proveer felicidad a los piadosos, porque Dios no solamente será el custodio y guardián de los que le temen, sino que también ha designado que seamos protegidos por el ministerio de los ángeles, observe que el argumento del tentador, parece ir de menor a mayor, ya que es verdad que todo el que confía en Dios y mora bajo la sombra del Omnipotente, puede confiar en que Dios tendrá cuidado de él, e incluso tendrá mucho más cuidado de su Hijo amado en el cual tiene complacencia. Por lo tanto de acuerdo a su argumento, si usted ha sido declarado de esta manera desde el cielo, y se ha tenido tanto cuidado para manifestarle como el Hijo de Dios con tanto honor y cuidado ¿Por qué debería tener temor para arrojarse al suelo?

¿Pero en qué se equivocó el diablo al citar estas Escrituras? Algunos dice que fue al dejar a un lado las palabras en todos tus caminos. Este fue el comentario de Bernard, en el verso 7, no en precipitaciones, es decir lo mantendrá en sus caminos o en sus deberes, no en acciones precipitadas, así pues el arrojarse desde esta gran altura del templo no podría ser tomado como un camino de Dios. Este comentario no debe ser rechazado del todo, porque logra captar el sentido del texto, sin embargo, esta omisión no fue culpa del diablo al citar este texto, pues todos tus caminos, no significa otra cosa sino en todas tus acciones y negocios, y eso está suficientemente implícito en las palabras citadas por Satanás. Lo que debemos notar, es que el error del diablo estaba en la aplicación. Él aplica la Palabra de Dios, no para instruir, sino para engañar, más bien busca generar desprecio, desdén y odio por las Escrituras, hace esto en lugar de promover una estimación reverente de estas, hace que la Palabra de Dios parezca incierta, o incluso si promueve una reverencia por ella, lo hace para convertir dicha reverencia en una ocasión de engaño, y más cuando particularmente está tentando a Dios para que de una prueba innecesaria de su poder. No debemos arrojarnos al peligro pensando que la providencia nos puede sacar. Ciertamente Dios nos protegerá en los males que sufrimos, no en los males que cometemos, o en los peligros que buscamos, sino en aquellos que nos suceden sin ser ocasionados deliberadamente por nosotros.

3. El dolor en esta tentación, que se evidencia en varias cosas.

[1]. El cambio de lugar. Para una nueva tentación, escoge un nuevo lugar, él no podía hacer nada bueno por Cristo en el desierto, por lo tanto, lo toma y lo lleva a la ciudad santa. Aquí encontramos un lugar público donde Cristo podía mostrarse como el Hijo de Dios de forma provechosa y aparentemente para la edificación de muchos, lo que lograría si Él sólo se somete a los métodos del diablo. En el templo, el Mesías se encontraba como un su propia casa, donde era conveniente que el Ungido se exhibiera ante el pueblo. Había una antigua profecía que se encuentra en Malaquías 3:1, “y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros.” Y Él debía enviar su vara desde Sion, la ley de su reino, como leemos en el Salmo 110:2. Si cedía ante este consejo y vanagloriosa ostentación de su poder ante la numerosa multitud que continuamente recurría a las cosas santas realizadas en el templo, podemos preguntarnos ¿Cuán pronto debía ser manifiesto el Hijo de Dios o el poder de este gran Dios? El diablo no lo persuade para que se arroje desde una roca o desde la cima de un árbol en el desierto – lo cual habría sido temeridad o precipitación – él le incita a arrojarse desde el pináculo del templo, un lugar sagrado, y un lugar con muchos espacios de reunión. Pero el Hijo de Dios no debía ser descubierto al mundo por los métodos del diablo. Esto habría sido una ostentación y una vanagloria no propia del Hijo de Dios, quien vino a enseñarle humildad al mundo. No obstante, esta tentación es dolorosa y cruel, sólo pensar en un diseño tan bueno, en un lugar tan santo, no podría sucederle nada al Hijo de Dios, ni se podría encontrar una mejor ocasión para mostrarse ante muchos, para confirmar a los judíos en la verdad de la proclamación que escucharon desde el cielo.

[2]. El cambio de la tentación. ¿Hará él que Cristo confíe desde su voluntad? ¿El diablo logrará hacer que Él confíe? ¿Logrará hacer que Cristo confíe tanto como él desea? Allí lo tentó para que hiciera uso de medios ilegales para que preservara su vida, y así hacer que fuera negligente con las cosas legales. Allí, quería que pensara que Dios le fallaría si seguía siendo obediente al Espíritu, es decir, finalmente no estaría más que tomando el recurso que la divina providencia le había ofrecido hasta ahora, aquí, le inducía a pensar que Dios no lo abandonaría, incluso si se arrojaba al peligro, ahí, deseaba que fracasara, aunque Él tenía una promesa, aquí, que Él le socorrería, aun si no poseía una promesa. Esa fe que los sostuvo en su hambre, sería la misma fe que lo sostendría en este precipicio, si esperaba su preservación de Dios, ¿Por qué no ahora? Hasta entonces lo había tentado a la desconfianza, ahora lo hace a la confianza, o a una excesiva seguridad presuntuosa de que Dios mostraría innecesariamente su poder. Es habitual que el tentador incite al hombre desde ambos lados, a veces para debilitar su fe, otras veces para ser negligente con su deber. Él mismo fue expulsado del cielo, y él es todo lo que se vacía por el suelo.

[3]. La tentación era más fuerte, se escondía bajo el pretexto de las Escrituras, y entonces parece que las armas de Cristo son derrotadas al retornarlas sobre Él mismo. El diablo lo tentó a nada más que a hacer algo en lo que podría estar seguro, pues estaba respaldado por la promesa de Dios. Ahora es lamentable para los hijos de Dios, cuando la regla de sus vidas y el sello de su esperanza son abusados al tolerar una tentación.

II. Las observaciones.

1. Observe que debido a que la primera tentación es rechazada por Cristo, Satanás hace un nuevo asalto. Aunque sus intentos se frustren, él nos atacará nuevamente, como una molesta mosca que a menudo es espantada, pero regresa al mismo lugar. Así el diablo, cuando no puede conseguir su objetivo en su primera maquinación, como ocurrió al atacar los bienes y a los hijos de Job, retorna y demanda una licencia más, para poder tocar la carne y los huesos, como se encuentra narrado en Job 2:4-5, “Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.Satanás es incesante en sus intentos contra los santos, y está listo para atacar de nuevo en cada ocasión. Ahora bien, esto viene a ocurrir por la infatigable malicia de Satanás, quien es un enemigo juramentado de nuestra paz y bienestar, él aun busca devorarnos, 1 Pedro 5:8, también de la providencia de Dios, quien permite esto para que no seamos descuidados y confiados después de la tentación, aunque hayamos obtenido la victoria, porque nuestra vida es una guerra continua. Job 7:1, “¿No es acaso brega la vida del hombre sobre la tierra, y sus días como los días del jornalero?Esta misma palabra también significa una guerra. La vida del hombre es un trabajo perpetuo, y una condición de múltiples tentaciones y peligros, al igual que un soldado siempre se encuentra expuesto, por lo tanto, debemos vigilar perpetuamente. No conseguimos una victoria absoluta hasta la muerte. Ahora bien, nosotros deberíamos tener especial cuidado de esto, porque muchos creyentes del pueblo de Dios han fallado después de rendir un servicio eminente realizado para el Señor. Josías, después de haber preparado el templo, cayó en ese intento precipitado contra el faraón Necao, lo que le costó la vida como leemos en 2 Crónicas 35:20, “Después de todas estas cosas, luego de haber reparado Josías la casa de Jehová, Necao rey de Egipto subió para hacer guerra en Carquemis junto al Eufrates; y salió Josías contra él.Y Pedro, después de hacer una confesión gloriosa, da a su Maestro un consejo carnal, observemos Mateo 16:18, “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”, etc., y sin embargo en el verso 23 leemos, “¡Quítate de delante de mí, Satanás!” Muchos, después de haber sido alentados en consolación, se extravían fácilmente. Primero, hacen una confesión gloriosa, una señal de gran fe, entonces después, se da lugar en sí mismo a la sabiduría carnal con respecto a algún consejo sobre lo fácil que son las cosas para la carne. ¡Oh, sí que necesitamos mantenernos en guardia! ¡Sí, mantenernos en guardia hasta que Dios pisotee a Satanás debajo de nuestros pies! Como ocurría con los generales romanos, sea que lograran la conquista o no, semper instaurat pugnam, así debemos ser frente a Satanás.

2. Observe que Dios puede darle algún poder a Satanás sobre el cuerpo de alguien a quien ama profundamente. Esto es claro cuando vemos que a Satanás se le permite transportar el cuerpo de Cristo del desierto a la ciudad Santa, y ponerlo en el pináculo del templo. El amor de Dios por su pueblo es muy consecuente al permitir que sean tentados en sus almas por los dardos ardientes de Satanás, de igual forma él puede permitir que el maligno les aflija sus cuerpos, ya sea por sí mismo o por medio de brujas, quienes son sus instrumentos. Así le permitió a Satanás afligir a Job, vea el capítulo 2 en los versos 6, 7, “Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.El diablo puede tener un poder triple sobre los cuerpos de los hombres.

[1]. Para transportarlos, él los puede llevar de un lugar a otro, esto generalmente sólo se encuentra en aquellos que se entregan a sus diabólicos encantos. O,

[2]. En posesiones, que eran frecuentes y abundantes en los tiempos de Cristo:

“Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.” Mateo 15:22, o también,

[3]. En enfermedades que es más común. Así afligió el cuerpo de Job con úlceras, y en el Salmo 41:8 leemos, Cosa pestilencial se ha apoderado de él.Es una “cosa pestilencial”, Como si fuera una enfermedad putrefacta del diablo. Luego entonces, algunos entienden que el Salmo 91:3 donde leemos, Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora,” le está atribuyendo estas pestes repentinas por las cuales somos atacados a dardos venenosos de Satanás. Ciertamente, los ángeles malvados pueden tener una gran influencia en nuestras enfermedades, lea el Salmo 78:49, “Envió sobre ellos el ardor de su ira;
Enojo, indignación y angustia, un ejército de ángeles destructores.”
Pero yo no presiono mucho, Solamente,

(1). Atienda a una palabra de paciencia, para someternos a Dios, aun cuando nuestras pruebas nunca sean tan agudas. Debemos recibir esa medida de humillación que a Dios le ha agradado prescribir. Si Él decide dar permiso a Satanás para hacer arder nuestra sangre y perturbar los humores de nuestro cuerpo, no debemos quejarnos, recuerde que el Hijo de Dios permitió que su cuerpo sagrado fuera transportado por el aire.

(2). Una palabra de consuelo. Cualquier poder que Dios le permita a Satanás tener sobre nuestros cuerpos o salud física, sin embargo es limitado, él no puede lastimar ni afligir más allá de lo que Dios quiera. Tenía poder para poner a Cristo sobre el pináculo del templo, pero no para derribarlo. Tenía poder para tocar la piel de Job, pero al tiempo una limitación que no le permitía poner su vida en peligro, así lo afirma Job 2:6, “He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.Dios establece límites a la malicia de Satanás, de tal forma que no puede llevar a cabo todos sus deseos. Job debía ser probado, pero Dios no lo dejaría morir en un nubarrón, su vida debía asegurarse hasta que llegaran tiempos mejores.

(3). Una palabra de advertencia. Que el diablo no tome ventaja de los quebrantos que él trae sobre nuestros cuerpos, o nuestra salud física, de tal forma que con esto no nos lleve al pecado. Aquí vemos que el diablo puede poner a Cristo al borde de un precipicio, pero no puede hacerle más daño, puede persuadirnos para que nos arrojemos, pero no puede lazarnos contra el suelo a menos que nos dobleguemos. Nemo loeditur nisi a seipso. Su principal rencor se oriente hacia nuestras almas, él nos quiere involucrar en el pecado. Dios puede darle a él y sus instrumentos poder sobre las vidas corporales, pero nunca le dará un poder sobre las gracias de los santos. El diablo apunta a la destrucción de las almas, incluso puede dejar que los hombres disfruten de los placeres temporales del pecado por un tiempo, para poder privarte de que encuentres tu deleite en Dios y en los placeres celestiales. Él puede estar contento de que tengas dignidades y honores, si estos van a resultar una trampa para ti. Si el diablo trata de llevarte a la pobreza, a una vida cargada de problemas y a la desnudez, es para alejarte de Dios. Él no se preocupa por el cuerpo, cuando lo hace es porque sabe que puede ser una ocasión para arruinar el alma.

3. Observe, si Satanás nos guía es para hacernos caer. Él llevó a Cristo al pináculo del tiempo, y le dijo, “échate abajo.” Él lleva a muchos poco a poco a algún lugar alto, para que la ambición pueda romperles el cuello. Así hizo con Amán, y también con muchos otros, cuya escalada fue el camino para su mayor caída. El mismo diablo fue un ambicioso, y cayó del cielo como un rayo. Lucas 10:18, “Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.Y a pesar de que puede parecer que se hace amigo de muchos que escuchan sus tentaciones, al final grita, “Abajo con ellos, abajo con ellos hasta el polvo.” La forma de obrar de Dios es completamente contraria, cuando se trata de exaltar a un hombre, primero lo humillará, y lo llevará abajo, como leemos en Mateo 23:12, “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” Pero el camino del diablo es subirlos hasta las nubes, para luego llevarlos al pozo más profundo de la destrucción. Adán, en su vanagloria, quería ser como Dios, cuando en realidad actuaba como las bestias que perecen. Salmo 49:20, “El hombre que está en honra y no entiende, semejante es a las bestias que perecen.

4. Observe sus palabras, “Si eres Hijo de Dios, échate abajo.” Esta tentación es completamente contraria de lo que fue la primera. Al principio aparentemente quería preservar la vida por medios lícitos. Ahora quiere preservar la vida por medios ilícitos, es decir, ahora busca poner en peligro la vida motivando el descuido de los medios lícitos, allí siembra desconfianza en el cuidado que Dios tiene para nuestra preservación cuando nos ha delegado cualquier tarea o trabajo, aquí fomenta presunción de su cuidado fuera de las garantías que el Señor ha establecido. El diablo nos tienta a veces para mimar la carne, a veces quiere que la descuidemos de tal forma que es destructiva para nuestro servicio. Así el diablo nos urge de un extremo a otro, como el hombre poseído, porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua,” Mateo 17:15. Los que son guiados por Satanás saltan de un extremo a otro, es así como se encuentran en uno u otro extremo, o les parece que el pecado es leve y lo toman a la ligera o son propensos a ser consumidos de demasiada tristeza, como ocurrió con el corintio incestuoso, 2 Corintios 2:7, “para que no sea consumido de demasiada tristeza.Y el Apóstol nos muestra que estas eran empresas de Satanás. Algunos hombres se desentienden del interés de Dios en el mundo o bien se entusiasman con la actividad de un celo amargo. Algunos son de un espíritu escrupuloso, que suelen tomar conciencia minuciosa de todas las cosas, a estos el diablo los urge a entrar en un gran espíritu ateo, donde a la postre no toman conciencia de nada. ¡Cuántas veces no hemos conocido una profunda escrupulosidad que termina en un libertinaje profano, lo que ocurre cuando se han cansado y salen de ese marco espiritual! Algunos están muertos y sin corazón como Galión, – “pero, nada se le daba de ello,” pelea con Cristo, lucha también con el anticristo, es todo para uno de ellos, y usualmente son como antes, han sido alentados con una locura ciega y audaz, al igual que Pedro quien al principio se rehusó a que Cristo le lavara los pies, y luego le pedía que le lavara todo, la cabeza, las manos y los pies, así lo leemos en Juan 13:8, 9, se encontraba afuera en ambos extremos. Qué triste trabajo han hecho en la iglesia de Dios los Solifidianos y los Nulifidianos: unos enseñan que todo es fe y libre gracia mal aplicada y mal entendida, mientras que para los otros todo es moralidad y virtud, siendo que Cristo es descuidado, y el misterio del evangelio poco establecido o valorado. Siempre ha sido política del diablo trabajar sobre el humor de las personas. Si ellos reformaran la iglesia, será bajo una perspectiva separatista, y condenando a todas las iglesias y cristianos que no obran igual a ellos, si buscan la unidad, los intereses incuestionables de Cristo deben ser pisoteados, y todo cuidado de la verdad y la reforma deben ser dejados de lado. También puede destruir la religión y la piedad de otra manera, incluso él puede ser religioso y piadoso, o bien con respecto a los cristianos privados, los conduce a la exageración para hacerlos cansarse del servicio de Cristo, o por otra parte en cuanto a lo público, él les hace llorar por cosas innecesarias, que Cristo nunca ordenó. Si los hombres se preocupan por el pecado, y ven una necesidad del evangelio, y valoran lo confortable de ello, el evangelio debe ser “exageradamente evangélico”, o de lo contrario no servirá a sus intereses, y ese exceso de evangelio debe llevarse a tal extremo que destruya al mismísimo evangelio, y la libre gracia de sí mismo. El diablo primero tentó al mundo a despreciar a los pescadores pobres que predicaban el evangelio, pero el mundo fue convencido mediante el poder del Espíritu Santo, y ganado por la fe, por lo cual luego luchó usando riquezas y grandezas para degradar el evangelio, de tal forma que ha ganado tanto o más por la gloria mundana que pone sobre los mensajeros de Cristo que por la persecución. Entonces, cuando esto se descubra, el diablo se hará reformador ¿Pero qué reforma puede ser esta? El muy necesario apoyo y mantenimiento de los ministros debe ser quitado, todo en exceso en el trabajo de Dios trae ruina. Si Cristo mostrara confianza, el diablo buscará persuadirlo a confiar, incluso hasta el punto de tentar a Dios.

5. Observe, que el mismo diablo pretende usar las Escrituras para poner un barniz sobre sus malvados designios, porque aquí es evidente que busca frustrar a Cristo usando sus propias armas, lo cual sirve para prevenir un doble extremo.

[1]. En primer lugar, no tengamos miedo con el mero ruido y sonido de las escrituras que los hombres usan para tolerar sus errores. Asegúrese de mirar si no son arrancadas y mal aplicadas, porque el diablo puede citar las Escrituras, pero hace esto pervirtiendo el significado de las mismas. Y generalmente actúan de esta misma manera sus instrumentos, como ese Papa, que usaría la escritura para probar ser el poseedor de un doble poder, es decir, uno temporal y otro espiritual, ¡Ecce duo gladii! “Señor, aquí hay dos espadas.Lucas 23:38. Es fácil repetir las palabras de las Escrituras, y aun así no descubrir las palabras, es por esto que debemos considerar su significado.

[2]. El otro extremo es este: que nadie desprecie las Escrituras sólo porque pueden ser invocadas por Satanás, porque así también podrían despreciar la razón humana, que es invocada por todos los errores en el mundo, o la ley, porque a veces ha sido usada para justificar una mala causa. Porque no sea escritura, eso no es un obstáculo, como dicen los papistas. Es una gran prueba de la autoridad y el honor de las escrituras, el hecho de que Satanás y sus instrumentos más importantes colocan sus mayores esperanzas de prevalecer pervirtiéndola y aplicándola mal.

6. Observe, que Dios ha dado a sus ángeles una carga especial sobre su pueblo, para evitar que sufran daño, como mostraré a continuación:

[1]. Eso es así.

[2]. ¿Por qué es así?

Primero, se evidencia por todas las Escrituras, ya que en todas partes nos muestra que los ángeles son los primeros instrumentos de su providencia, de los cuales hace uso para proteger a sus fieles siervos, vea Hebreos 1:14. El apóstol dice, ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” Su trabajo y empleo es atendernos bajo la dirección de Dios, no ser adorados ni servidos por nosotros bajo ninguna devoción. Son “espíritus ministradores”, no son nuestros, sino de Cristo, el que sirve tiene un maestro a quien sirve, y por quien es enviado, su trabajo y empleo es asistirnos a nosotros, pero por orden y dirección de su propio Maestro, no están a nuestro alcance para ir y venir bajo nuestro deseo y satisfacer nuestro placer, ni van y vienen por su propia inclinación, sino por encargo de Dios. Su trabajo es designado por Él, nos sirven como hijos de su Maestro, a su disposición y voluntad, pero ¿A quién sirven? A “los herederos de la salvación”. Estos son descritos en Tito 3:7, “que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.” No son ministros de conversión y santificación, para este ministerio Cristo llamó hombres, no ángeles, pero en la preservación de los convertidos los ángeles tienen su parte. Por lo tanto, es notable que a veces se les llama ángeles de Dios, como leemos en el Salmo 103:21, “Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntadtambién a veces sus ángeles, Mateo 18:10, “Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Pero, será que cada uno tiene un ángel guardián, esta es una pregunta curiosa. Algunas veces un ángel sirve a muchas personas, ver el Salmo 34:7, “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende,y algunas veces muchos ángeles sirven a una sola persona, ver 2 Reyes 6:17, “y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.” Y aquí, en el texto que cita Satanás, Pues a sus ángeles mandará acerca de ti.No se menciona a uno, sino a muchos ángeles, y estos son espíritus ministradores. Cuando se dice que los soldados vigilan una ciudad, no significa que cada ciudadano tenga un soldado que lo vigile.

El único lugar que parece probar esa opinión se encuentra en Hechos 12:15, “Entonces ellos decían: !Es su ángel!Pero si Pedro tenía un ángel peculiar para protegerlo, y cuidar de él, cuando se encontraba en un gran problema como este por ejemplo, donde lo vemos detenido en prisión, no por eso se sigue que cada persona y en todas partes deben tener un ángel guardián. Además, una afirmación en las Escrituras debe distinguirse de los diálogos de los hombres introducidos en estas. Demuestra, de hecho, que la opinión de los judíos en ese momento, era que estos hombres santos habían bebido y se encontraban borrachos. O también puede ser que la palabra ángel, sólo se tome como un mensajero enviado por Pedro. ¿Por qué debería un ángel pararse llamando a la puerta? ¿Quién podría facilitar su entrada? ¿Es creíble pensar que los ángeles guardianes tomen el aspecto y hábito de la persona a quien sirven? Es suficiente para nosotros creer que todos los ángeles son nuestros guardianes, quienes son enviados para guardarnos y preservarnos según sea la voluntad de Dios.

Pero, ¿Cuál es su ministerio y custodia? No es cura animarum, cuidado y encargo de las almas, pues esto se lo toma Cristo sobre sí mismo, y lo realiza por su Espíritu, pero ministerium externi auxilii, es decir para proporcionarnos ayuda y alivio externo, es custodia corpis, ellos protegen la vida corporal principalmente. Por lo tanto, los encontramos empleados en esto a menudo. Un ángel le trajo su comida a Elías bajo el enebro, 1 Reyes 19:5. Un ángel agitó las aguas en el estanque de Siloé, Juan 5:4. Un ángel fue el guía durante el camino del siervo de Abraham, Génesis 24:7, él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo.” Los ángeles nos defienden de los enemigos, Salmo 34:7, “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.” 2 Reyes 19, “salió el ángel de Jehová, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil.Un ángel abrió la puerta de la prisión de los apóstoles, Hechos 5:19 y 12:7

¿Pero no son todos estos servicios extraordinarios y milagrosos? ¿Los podemos esperar ahora?

Respuesta. El ministerio visible era extraordinario, propios de aquellos tiempos, pero lo invisible es perpetuo y ordinario, como por ejemplo lo ocurrido con el siervo de Abraham que no vio al ángel en el viaje. El diablo opera dentro y alrededor de hombres malvados invisiblemente, así también los ángeles buenos actúan invisiblemente.

En segundo lugar, las razones de por qué es así.

(1). Para manifestar el gran amor y cuidado que Dios tiene sobre su pueblo, por lo tanto, Él envía esos benditos espíritus, que contemplan su rostro, lo cual resulta en una acusación a su pueblo en la tierra, como si un noble fuera acusado de mirar a un mendigo por el príncipe de ambos.

(2). Entendemos mejor la operación de agentes finitos que la del infinito. Dios está tan lejos del alcance de nuestras transacciones, que no podemos entender la particularidad de su providencia.

(3). Para enfrentar al diablo: los ángeles malvados están listos para herirnos, y por lo tanto los ángeles buenos están listos para preservarnos. El diablo está bien versado al respecto de esto, pues a menudo ha sentido los efectos del cuidado angelical, él lo sabe muy bien por experiencia, ya que ha sido sorprendido frecuentemente por los ángeles buenos en sus esfuerzos contra el pueblo de Dios.

(4). Comenzar nuestro conocimiento que será perfeccionado en el cielo, como leemos en Hebreos 12:22, “a la compañía de muchos millares de ángeles.

Uso 1. Para dejar ver el estado feliz del pueblo de Dios. Ningún heredero de una corona tiene guardias como ellos. Es así porque Cristo mora en sus corazones como en un trono, Efesios 3:17, “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones.El Espíritu Santo los guarda contra todos los cuidados y temores:

Filipenses 4:7, “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.Y los ángeles buenos son como campamentos y murallas alrededor de ellos, Salmo 34:7, “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende,” Mateo 18:10, “Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.” Si los ángeles hacen un reporte de ellos, seguramente los hombres no deberían despreciarlos, sí, más bien, Dios estima tanto al más mezquino de estos pequeños, que aun así envía a sus ángeles buenos, quienes diariamente disfrutan de la gloriosa presencia de Dios, y los envía como espíritus ministradores designados para asistirlos. Si el Señor y sus santos ángeles ponen tal precio a los santos más humildes, ¿deberíamos despreciarlos y ofenderlos?

Uso 2. Debería de generar algo de confianza y de consuelo en los cristianos en medio de sus angustiosos aprietos y dificultades, cuando toda la ayuda visible parece ser cortada. Este ministerio invisible de los ángeles es asunto de fe, 2 Reyes 6:16, 17, “Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.Estos no eran sino ángeles de Dios, que fueron como un ejército para defenderlos. Abre los ojos de la fe, ¿Puedes ver a Dios y sus santos ángeles cuidando tu seguridad?

Uso 3. Consideremos como debería ser nuestro comportamiento debido a esta presencia honorable. En las congregaciones no debe haber indecencia, a causa de los ángeles,” 1 Corintios 11:10. En todo nuestro andar, prestemos atención para que no nos salgamos del camino de Dios. Cuidemos de no hacer nada que sea indecoros y deshonesto, son espías sobre nosotros. Y es provechoso para nosotros, para que ellos den cuentas de nosotros con alegría a Dios y no con dolor.

Soli Deo Gloria.

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