La tentación de Cristo Sermón III

“Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.” Mateo 4:5-6

En esta segunda tentación te enseñaré – (1). La historia de ella; (2). Observaciones sobre ello.

I. La historia de ella, consta de,

1. Lo que Satanás hizo.

2. Lo que Satanás dijo.

3. El dolor de esta tentación.

1. Lo que él hizo: “Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo.” Aquí – (1). Tome nota y tenga en cuenta la base que el diablo eligió para este conflicto: “le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo.” Aquí al referirse a la ciudad Santa, está hablando de “Jerusalén”, porque este nombre se le da en otros pasajes de la Escritura, como Isaías 48:2, donde se llaman así mismo moradores de la santa ciudad, e Isaías 52:1, “oh Jerusalén, ciudad santa,” y en muchos otros pasajes. Esta ciudad fue llamada así, porque era el asiento de la adoración de Dios, y el lugar donde Dios manifestó la gracia de su presencia con su pueblo. Si preguntas, ¿Por qué aquí es llamada la ciudad santa, si es notable que fue una ciudad de sangre, la sede de toda maldad, en la que la ley de Dios era envilecida, su religión corrompida y contaminada? Yo respondo, sin embargo, estaba el templo del Señor. Algunas reliquias de hombres que fueron buenos y santos, algunas gracias, que todavía continuaban, y el único lugar que poseía al verdadero Dios, aunque con mucha corrupción.

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