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¿Qué hacemos?

DECLARACIÓN DE FE

Los Treinta y Nueve Artículos de la Religión (Low Church).

Bienvenidos

Somos la Iglesia Anglicana Ortodoxa Hispana. Con gozo le damos la bienvenida a nuestro sitio web, confiamos en el Señor que esta página será usada en la providencia para anunciar las buenas nuevas de salvación a aquellos que aún no conocen a Cristo, para aquellos que ya han sido llamadas a nueva vida por el Señor y deseen tener un mejor entendimiento del evangelio conforme a las Escrituras. También deseamos servir a creyentes profesantes para que reciban consuelo, exhortación y edificación para sus vidas espirituales (1 Corintios 14:3) y así ser usados por Dios para la proclamación de Cristo crucificado (1 Corintios 1:23) en la extensión de su Reino Eterno (Juan 18:36) aguardando su venida (Apocalipsis 22:20).

No somos una iglesia nueva, nos alineamos con las iglesias que son fieles a la doctrina reformada histórica, concretamente a la Reforma Inglesa en la Iglesia de Inglaterra denominada como “LOW CHURCH” y que expresa su doctrina en los 39 Artículos de la Fe Cristiana, el Libro de Oración Común en su versión de 1928 y las grandes confesiones de fe formuladas en el siglo XVI y XVII junto con los credos antiguos. Si tienen preguntas nos gustaría escucharlas y a la mayor brevedad estaremos dando respuesta, a continuación hacemos una breve presentación de nuestra iglesia a partir de nuestro nombre denominacional dando a conocer nuestros principales distintivos.

Somos una Iglesia

La palabra Iglesia viene del griego “ekklesia”. Literalmente significa “los llamados”, también puede significar “asamblea”, en el contexto bíblico se refiere a la asamblea o congregación de los que han sido llamados del mundo para ser parte del pueblo de Dios. El Apóstol Pablo define a la iglesia así:

“Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, Columna y apoyo de la verdad”. 1 Timoteo 3:15

“La Iglesia visible de Cristo es una congregación de hombres fieles, en la cual la Palabra pura de Dios se predica y en la que los sacramentos deben ser debidamente administrados según las ordenanzas de Cristo en todos aquellos aspectos que por necesidad son requisitos para ello”. Art. XIX, Los Treinta y Nueve Artículos de la Religión.

Por esto creemos que como iglesia somos la casa de Dios, que no hemos sido llamados a innovar, sino a ser columna y apoyo de la verdad, es decir la iglesia enarbola y defiende la verdad de la Palabra de Dios. Nuestro llamado ha sido el de glorificar, gozar de Dios, servirle y adorarle de acuerdo a sus mandamientos y estatutos revelados en las Santa Escrituras. 2 Timoteo 3:16-17

Somos una Iglesia Cristiana Evangélica

En nuestro contexto religioso hispano el término “evangélico” ha sido muy mal empleado y a su vez mal comprendido, por lo cual precisamos definir lo que significa y por qué es tan importante para nosotros identificarnos como cristianos centrados en el evangelio. En primera instancia queremos resaltar que toda iglesia cristiana es necesariamente evangélica y por ende todo cristiano necesariamente es evangélico, ya que no se puede llegar a ser un seguidor de Cristo y no es posible que exista una congregación cristiana sin que antes el Espíritu Santo nos regenere espiritualmente aplicando las buenas nuevas de Salvación a nuestras vidas cuando estas nos han sido anunciadas (Romanos 10:17).

Otro error frecuente es creer que el evangelio son las doctrinas básicas en el inicio de la vida cristiana, en otras palabras, para muchos hoy el evangelio es el ABC del cristianismo y la vida cristiana. Es por esto que para nosotros es tan importante enfatizar que el evangelio es toda la Biblia (Juan 5:39), desde el libro de Génesis, hasta el libro de Apocalipsis cada letra, cada palabra y cada línea tienen el propósito de presentarnos a nuestro Señor de gloria y su obra redentora. Así pues, el evangelio no es tan sólo el ABC del cristianismo y la vida cristiana, el evangelio es de la A a la Z para todo cristiano y para toda la iglesia, de tal forma que la vida cristiana sólo puede ser genuinamente vivida centrada en el evangelio (Filipenses 1:21), cada doctrina y enseñanza cristiana desde la doctrina de Dios hasta las doctrinas escatológicas todas son correctamente comprendidas dentro del marco del plan de salvación como nos ha sido revelado en las Santas Escrituras.

“Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” (Col. 1:18). “y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo” (Ef. 1:22-23). “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia” (Ef. 5:23). El fundamento y cabeza de la iglesia es Jesucristo, por eso Cristo es quien gobierna y controla el cuerpo y miramos a Él como nuestra único Señor, única esperanza, único Salvador y nuestra Roca inconmovible. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Cor. 3:11).

¿De dónde sabes todo esto? Respuesta: Del Santo Evangelio, del cual Dios reveló primeramente en el paraíso, y después lo anunció por los santos patriarcas y profetas, y lo hizo representar por los sacrificios y las demás ceremonias de la Ley: y al fin lo cumplió por su Hijo unigénito. Catecismo de Heidelberg, Pregunta 19.

Somos una Iglesia Reformada

Es reformada en su teología, episcopal en cuanto a su forma de gobierno y su culto es centrado en la Palabra de Dios:

Iglesia Confesional, nuestras creencias y prácticas se resumen como ya lo hemos dicho antes en los 39 Artículos de la Religión, el Libro de Oración Común en su versión de 1928, en las grandes confesiones de fe históricas de los siglos XVI y XVII, y demás credos y confesiones antiguos.

Adoración conforme al principio regulador, nuestra adoración es bíblica y litúrgica siendo la Santa Palabra de Dios el centro de nuestra predicación, plegarias y alabanzas, necesariamente todo nuestro culto público debe estar fundamentado en la SOLA SCRIPTURA.
 

Nuestra iglesia ejercita los tres ministerios oficiales conforme a la enseñanza de la Palabra de Dios. Así las congregaciones son presididas por Diáconos, Presbíteros y Obispos cumpliendo cada ministerio el rol que el Señor le ha asignado para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Somos una Iglesia Anglicana

Los Anglicanos son cristianos con raíces en la Iglesia de Inglaterra. La Iglesia llegó a Inglaterra en el siglo I d. C., con soldados y mercaderes romanos. Aunque no hay registros escritos hasta el siglo V, la leyenda dice que José de Arimatea, quien proporcionó la tumba para el entierro de nuestro Señor Jesucristo, trajo el cristianismo a Inglaterra en el año 37 d. C., se dice que construyó una iglesia en Glastonbury en Somerset. Si José de Arimatea fue el primero en llevar la fe a Inglaterra o no, no lo sabemos, lo cierto es que el cristianismo llegó a Inglaterra a mediados del primer siglo y se estableció allí a mediado del siglo segundo, es extensa la historia del anglicanismo, sin embargo debemos destacar que este construyó su propia identidad en el transcurso de los siglos especialmente bajo el liderazgo y trabajo misionero de Agustín de Canterbury y que esta identidad se conserva hasta nuestros días como una herencia invaluable del cristianismo universal.

Somos una Iglesia Episcopal

El Apóstol Pablo instruyendo a su fiel hijo en la fe Timoteo le escribe, “Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea…” (1 Timoteo 3:1, 2), así la Iglesia Antigua era supervisada por Obispos, término que viene del griego “ἐπίσκοπος” (Epíscopos) que quiere decir, vigilante, inspector, supervisor o superintendente. Los pastores de la Iglesia son llamados “Ancianos” o presbíteros, de los cuales en primera instancia los Apóstoles nombraron y consagraron a unos como Obispos y estos a su vez designaron a otros que por su experiencia y madurez en la fe tuvieran los dones necesarios para cumplir dicho trabajo y servir como centinelas en la casa de Dios instruyendo, exhortando, aconsejando y corrigiendo hasta nuestros días en el cumplimiento de la “Gran Comisión”.

 

Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabeza sobre todo el pueblo” (Éxodo 18:25).

“Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé” (Tito 1:5)

“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre” (Hechos 20:28).

Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado… los encomendaron al Señor” (Hechos 14:23).

“… o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría” (Rom. 12:7, 8).

Creemos que el evangelio son las buenas nuevas de salvación para los pecadores. La buena noticia que Dios hizo posible en Cristo lo que para nosotros era imposible. “E indiscutiblemente, grande es el ministerio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Tim. 3:16).

Somos una Iglesia que defiende, proclama y sostiene una sexualidad y moralidad bíblica

Tristemente en los últimos años gran parte del clero anglicano ha abrazado ideologías modernistas antibíblicas, llegando incluso a negar en primer lugar las verdades que nos enseñan las Escrituras sobre la sexualidad, la familia y la moral y en segundo lugar negando también la identidad misma del verdadero anglicanismo tal y como se expresa en nuestros 39 Artículos de la Religión y en nuestro Libro de Oración Común. Así afirmamos que estamos unidos con unanimidad a todos aquellos anglicanos que buscando volver al fundamento bíblico en estas áreas de la vida abrazan, defienden y proclaman la ortopráxis en sexualidad, familia y moral conforme a las Escrituras, el diseño y el orden establecidos por Dios desde el principio de la creación de nuestros primeros padres como bien nos instruye el libro de Génesis.

No nos consideramos jueces de las personas, creemos que todo pecado es digno de condenación y castigo, nos avergonzamos de nuestras propias faltas, ya que a los ojos de Dios no existe una clasificación de pecados pequeños y grandes, pero es menester afirmar que sólo por la gracia del Padre en Cristo recibimos el perdón de nuestros pecados, así sostenemos que hay gracia, misericordia, perdón y restauración a todos aquellos que con corazón sincero y contrito se arrepienten de sus pecados y se vuelven a Dios con humildad apartándose de sus malas acciones y reconociendo que el sabio consejo de Dios en la Biblia es todo lo que necesitamos para realizarnos como seres humanos y familias dentro de una moral que glorifique a nuestro creador. “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:16-18).

Somos una Iglesia Ortodoxa

La palabra ortodoxia viene del griego y está compuesta por “orthos” que significa derecho, estricto y “doxa” que por su parte significa opinión, alabanza, gloria. Así podemos entender por “ortodoxa” como una iglesia que “opina derecho”, una iglesia de una doctrina bíblica e histórica. Por tanto creemos que las grandes enseñanzas cristianas están claramente definidas en las Santas Escrituras y han sido expuestas y defendidas por la Iglesia Antigua. “Las cosas secretar pertenecen al Señor nuestro Dios, mas las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabra de esta ley”. Deuteronomio 29:29

¿Quién es Dios? ¿Quién es Cristo? ¿En qué consiste la obra del Salvador? ¿Por qué somos pecadores? ¿Cómo somos salvos y librados del pecado? ¿Cómo debemos vivir los cristianos? Todas estas preguntas han sido contestadas por la Iglesia Antigua fundamentándose en la Palabra de Dios. Esto es seguro para los hijos de Dios, pues nuestra doctrina es una que ha sido confirmada por Dios a través de los siglos hasta nuestros días y nos gustaría compartirla con usted enseñándole cómo todo el consejo de Dios en su Palabra está centrado en Cristo. “Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Juan 5:39

Dios te bendiga…